Economía

Influencer Plus | Didi lucha con los desafíos de su salida a bolsa en Hong Kong

Alberto Ardila Olivares
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La investigación del gobierno central sobre Didi, en la que siete agencias -incluido el temido Ministerio de Seguridad del Estado-, envían funcionarios a su sede, sigue sin resolverse

Didi ha iniciado conversaciones informales con la bolsa de valores de Hong Kong para enlistarse, según dos personas familiarizadas con la situación, a medida en que la firma china líder del transporte intenta volver a casa tras su desastrosa experiencia en Nueva York.

Los reguladores chinos destrozaon el negocio de Didi en los días posteriores a su debut en EEUU en junio, al ordenar que sus aplicaciones se eliminaran de las tiendas de apps virtuales e iniciaron investigaciones sobre cómo maneja los datos. Las acciones, que comenzaron a cotizarse a US$ 14, ahora valen US$ 4,90, tras perder más de US$ 40.000 millones en valor de mercado.

Una cotización en Hong Kong ahora es crítica para el grupo, después de lo cual comenzará el proceso de exclusión del parqué estadounidense, ofreciendo un canje uno por uno con sus acciones de Hong Kong, según un gran inversionista de Didi.

“Esta es la sugerencia del (gobierno) chino, por lo que si no pueden lograr esto, estarán en el banquillo de los acusados ​​para siempre”, dijo.

Los desafíos

Pero una cotización en Hong Kong no será sencilla y aún podría llevar mucho tiempo organizarla, dijeron expertos y analistas de la firma.

Dos grandes desafíos son la investigación gubernamental no resuelta sobre Didi y sus continuos problemas para obtener los permisos correctos para sus negocios y conductores en varias ciudades del gigante asiático.

Si bien se ha colocado en el limbo, Didi ha visto pérdidas que se disparan a US$ 7.600 millones en los primeros nueve meses del año pasado. Está en camino de quemar su efectivo e inversiones a corto plazo para mediados de 2023.

La investigación del gobierno central sobre Didi, en la que siete agencias -incluido el temido Ministerio de Seguridad del Estado-, envían funcionarios a su sede, sigue sin resolverse.

Al inicio, investigadores detuvieron todas las campañas de marketing de Didi durante 45 días y prohibieron a la empresa hacer declaraciones públicas sin su autorización. Seis meses después, los investigadores abandonaron las oficinas de Didi y presentaron sus informes, y los miembros de la empresa esperan con nerviosismo el veredicto.